El deber y el haber.
Era de noche y llovía. Habia llovido todo el día. Había llovido toda la semana y la lluvia seguía.
De aqui yo debiera tener un recuerdo. Pero no lo tengo, y no pienso en qué hubiera sido si lo tuviera.
Solo pienso en la deuda que me queda. Y en las mordidas feroces de los perros, chacales y lobos del mar.

